Resolver de manera definitiva los problemas de calidad del agua que enfrenta el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) demandará una inversión superior a 20 mil millones de pesos y la participación conjunta de los gobiernos estatal y federal, reconoció el Gobierno de Jalisco al presentar un plan estratégico para modernizar la infraestructura hidráulica de la ciudad.
Aunque la administración estatal anunció una inversión inicial de 5 mil millones de pesos para ejecutar las primeras acciones, advirtió que las obras de mayor alcance no podrán concretarse únicamente con recursos estatales, por lo que planteó la necesidad de contar con el respaldo financiero del Gobierno Federal, además del acompañamiento del Poder Legislativo para habilitar los mecanismos de financiamiento requeridos.
El jefe de Gabinete del Gobierno de Jalisco, Alberto Esquer, explicó que la problemática responde a más de 25 años de rezago en inversión y mantenimiento de la infraestructura hidráulica que abastece a la metrópoli.
Detalló que, de las cerca de 2 mil colonias atendidas por el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), alrededor de 200 han presentado afectaciones relacionadas con la calidad del agua.
Ante este panorama, señaló que el gobernador Pablo Lemus Navarro instruyó la instalación de una mesa interdisciplinaria para diseñar una estrategia integral que permita mejorar el suministro para las familias de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Como parte de esta respuesta, el Gobierno estatal presentó un programa integrado por más de 30 acciones de corto, mediano y largo plazo, cuya primera etapa ya se encuentra en marcha con recursos estatales por 5 mil millones de pesos.
Entre las obras prioritarias figura la construcción de un nuevo módulo en la Planta Potabilizadora No. 1 de Miravalle, instalación que este año cumple 70 años de operación y que actualmente procesa más de la mitad del agua que consume la metrópoli.
El director general del SIAPA, Ismael Jáuregui, informó además que ya inició la segunda etapa del acueducto y sistema de bombeo de La Calera, proyecto que permitirá conectar el suministro al acueducto Chapala-Guadalajara mediante un bypass que evitará el paso del agua por el tramo más contaminado del canal de Las Pintas antes de llegar a la planta potabilizadora.
A estas acciones se suma la construcción del colector Villa Fontana, entre los municipios de San Pedro Tlaquepaque y Tlajomulco de Zúñiga, con el propósito de mejorar las condiciones hidráulicas de la zona.
No obstante, las autoridades reconocieron que estas obras representan únicamente la primera etapa de una estrategia mucho más amplia. Para resolver de manera estructural el problema será indispensable ejecutar cuatro proyectos estratégicos, entre ellos la construcción de un nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, considerado fundamental para garantizar un suministro de agua de mayor calidad, reducir la extracción del Lago de Chapala y disminuir el impacto ambiental sobre el sistema hidráulico.
Alberto Esquer subrayó que las obras actualmente en ejecución se financian exclusivamente con recursos estatales y estimó que sus efectos comenzarán a reflejarse en la calidad del agua antes de que concluya el primer año de ejecución.
Sin embargo, insistió en que la solución de fondo rebasa la capacidad financiera del estado y requiere una corresponsabilidad entre los gobiernos estatal y federal, tanto para asegurar los recursos necesarios como para modernizar una infraestructura que, señalaron las autoridades, ha permanecido sin inversiones de gran escala durante décadas.
Con este planteamiento, el Gobierno de Jalisco busca impulsar un esquema de financiamiento conjunto que permita garantizar el abastecimiento de agua potable de calidad para las próximas generaciones y atender uno de los principales retos de infraestructura que enfrenta el Área Metropolitana de Guadalajara.