Veracruz enfrenta una nueva ola de violencia, esta vez ligada directamente a quienes deberían garantizar la seguridad. Policías estatales y municipales han sido acusados de colaborar con grupos criminales como la llamada “Mafia Veracruzana”, extorsionando a transportistas mediante retenes donde les exigen cuotas de hasta 30 mil pesos para dejarlos continuar su camino. Quienes se niegan, son golpeados a patadas, puñetazos y cachazos, de acuerdo con denuncias y testimonios documentados.

El pasado 7 de julio, elementos de la Policía Ministerial estatal montaron un punto de revisión en el kilómetro 17 de la carretera Puebla-Cosamaloapan, a la altura de La Tinaja. Ahí, varias unidades de carga y de pasajeros fueron detenidas. Según imágenes obtenidas por el diario Reforma, los conductores fueron trasladados a un inmueble abandonado donde eran presionados a pagar la cuota o sufrir golpizas.

“Te dicen que tienes que pagar 30 mil pesos para dejarte ir, si no, te van a romper tu madre. En la casa esa abandonada te ponen una madriza y amenazan con sembrarte drogas o armas. No hay forma de que te libres”, relató a Reforma uno de los transportistas afectados.

Esta práctica no es aislada. En municipios como Coatzacoalcos, Xalapa, Minatitlán, Córdoba, Orizaba y otras regiones del norte del estado, los retenes son utilizados como método sistemático de extorsión. Las denuncias contra policías incluyen detenciones arbitrarias, amenazas de judicialización y fabricación de delitos, según fuentes de seguridad federal.

La llamada Mafia Veracruzana, vinculada a estas prácticas, también ha sido señalada como responsable del secuestro y la muerte de Irma Hernández, una taxista de 62 años y maestra jubilada. Hernández fue privada de la libertad tras negarse a pagar “cuota” al crimen organizado. En un video que circuló en redes sociales, se le ve hincada y bajo amenazas con armas largas, pidiendo que se cumplan los pagos de extorsión. Días después, fue hallada sin vida.

Sobre este caso, la gobernadora Rocío Nahle declaró que, según reportes forenses preliminares, la causa de muerte habría sido un infarto derivado del estrés y no una ejecución. “Ya nos están indicando los forenses que, a raíz de su violencia, le dio un infarto. Todo esto se los estoy comentando tal cual el reporte que nos hacen llegar”, expresó en entrevista con la estación XEU, sin presentar hasta ahora un dictamen oficial.

La Fiscalía General del Estado informó que hay tres personas detenidas, dos hombres y una mujer, presuntamente implicadas en el secuestro de Hernández. Sin embargo, no se ha informado sobre investigaciones abiertas contra policías presuntamente coludidos con el crimen organizado.

El caso ha encendido alarmas entre transportistas, comerciantes y organizaciones civiles, que denuncian una creciente impunidad y la utilización de las instituciones de seguridad como herramienta del crimen.