Redacción
La Universidad de Guadalajara tiene dos contratos multianuales con la empresa Servicios Broxel para la operación de vales de despensa y monederos electrónicos de combustible, vigentes del 1 de enero de 2026 al 31 de diciembre de 2028, pese a que medios informativos vinculados a la propia Universidad han publicado que esta empresa se encuentra bajo investigación del Gobierno Federal.
Ambos contratos comparten una característica clave: no establecen un monto total, ni mínimo ni máximo. La Universidad únicamente fija las condiciones financieras del servicio, dejando el valor real del contrato abierto al volumen de recursos que se disperse mes con mes.
Una “caja negra” financiera
En los fallos de licitación, la UdeG documenta que Broxel no cobra comisión directa por el servicio, ni por emisión o reposición de tarjetas. Sin embargo, la empresa obtiene ingresos mediante bonificaciones por consumo y dispersión, que dependen del flujo total de dinero administrado.
Esto convierte a los contratos en una “caja negra” financiera: el costo real no se conoce de antemano y solo puede dimensionarse a partir del dinero que la Universidad decide mover a través de estas plataformas.
El cálculo: más de mil millones de pesos al mes
Si se considera el tamaño de la UdeG —una de las universidades públicas más grandes del país— y su universo de trabajadores académicos, administrativos, dependencias, centros universitarios y parque vehicular, el ejercicio financiero es contundente.
Con una estimación conservadora de:
Vales de despensa para decenas de miles de trabajadores, y
Consumo institucional de combustible en toda la red universitaria,
el volumen de recursos administrados mensualmente puede superar los mil millones de pesos, una cifra que no aparece de forma explícita en los contratos, pero que se desprende directamente del diseño abierto de las licitaciones.
Un negocio garantizado por tres años
Los documentos oficiales muestran que:
El contrato es multianual
El monto no está topado
El ingreso de la empresa crece proporcionalmente al gasto universitario
En términos prácticos, Broxel no necesita renegociar montos ni competir nuevamente: el negocio está blindado por la propia estructura contractual.
Quién gana
Los contratos de la UdeG con Broxel muestran un modelo en el que vales de despensa y monederos electrónicos se convierten en un negocio financiero de gran escala, sostenido por recursos públicos y definido por un volumen que, mes con mes, puede rebasar los mil millones de pesos.