Un empresario que financió actos de la precampaña presidencial de Adán Augusto López Hernández mantiene vínculos empresariales con familiares del presunto líder del grupo criminal “La Barredora”, según documentos obtenidos mediante solicitudes de transparencia y registros mercantiles. Se trata de Fernando Paniagua Garduño, quien aportó 189.000 pesos para nueve asambleas y mítines celebrados en agosto de 2023 en Jalisco, Aguascalientes y Sonora, cuando el político tabasqueño buscaba la candidatura presidencial de Morena.
El financista ha sido socio en la empresa Inmobiliaria y Constructora Samaria con Humberto Bermúdez Requena, hermano de Hernán Bermúdez Requena, señalado como presunto cabecilla de “La Barredora” y actualmente preso en el penal de máxima seguridad de Centro Federal de Readaptación Social No. 1 El Altiplano. La relación empresarial se remonta al año 2000, cuando ambos fundaron la constructora en Villahermosa, Tabasco, junto con otros socios.
La conexión también tiene una arista política. Cuando López Hernández asumió como gobernador de Tabasco en 2019, nombró a Rafael Paniagua Garduño, hermano del financista, director de la Junta Estatal de Caminos. Ese mismo año, el mandatario incorporó a su gabinete a Hernán Bermúdez como secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, una decisión que posteriormente sería cuestionada tras las investigaciones en su contra por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
Los registros entregados por el Instituto Nacional Electoral muestran que el dinero aportado por Paniagua Garduño se utilizó para pagar servicios logísticos de nueve eventos proselitistas, entre ellos escenarios, equipo de audio, sillas, plantas de luz y personal de animación. Morena contrató para ello a la empresa Live Producción de Eventos, que se encargó de la infraestructura de los mítines realizados en ciudades como Ocotlán, Zapopan y Hermosillo.
Las investigaciones financieras también alcanzaron al entorno de los Bermúdez. En junio de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera ordenó congelar las cuentas bancarias de varios integrantes de esa familia, incluido Hernán Bermúdez, por su posible relación con la organización criminal. Un juez federal avaló la medida, mientras el exfuncionario permanecía prófugo hasta su posterior captura.
El propio López Hernández rechazó que exista alguna investigación en su contra y aseguró que no tiene nada que ocultar sobre su patrimonio. El político renunció el 1 de febrero de 2026 a la coordinación de Morena en el Senado para integrarse al trabajo territorial de su partido. Dos días después, afirmó que los señalamientos sobre su cercanía con Bermúdez “le tienen sin cuidado”. Mientras tanto, los documentos financieros y mercantiles siguen revelando la red de relaciones empresariales detrás de uno de los financistas de su precampaña presidencial.