Las carreteras federales en Jalisco atraviesan un deterioro crítico, y la situación llegó a un punto de colapso este fin de semana, cuando la vía a Nogales quedó paralizada por varias horas, afectando la movilidad de miles de personas en la zona metropolitana de Guadalajara.

El problema, sin embargo, no es nuevo. Diversas rutas estratégicas que conectan al estado con el resto del país, como la carretera federal 80, la libre a Zapotlanejo, la vía hacia Puerto Vallarta o los tramos de la autopista a Colima, llevan años arrastrando baches, deslaves, falta de señalética y mantenimiento básico.

Y es que si bien a principios de este 2025 se presentó el Programa de Conservación Carretera 2025 a cargo del Centro SICT Jalisco, para los tramos que corresponden a la federación, no ha llegado lo que ha generado señalamientos hacia la delegación federal en Jalisco, encabezada por María Padilla.

La funcionaria fue designada como delegada estatal de la SICT pese a que su formación es en derecho y carece de experiencia técnica o académica en infraestructura o movilidad, según denuncias de actores políticos y expertos en transporte. Padilla llegó al cargo impulsada por el senador morenista Carlos Lomelí, quien gestionó su nombramiento como parte de una cuota política.

“La Eli Castro de la 4T”, la han llamado así en referencia a la polémica ex funcionaria del SIAPA. Pues ambas fueron designadas por padrinazgos, sin reunir el perfil técnico, aunque Padilla aún permanece en el cargo pese a las fallas operativas y los crecientes reclamos ciudadanos.

A la fecha, ni Morena ni el gobierno federal han ofrecido explicaciones sobre la falta de mantenimiento en las rutas federales ni sobre el porqué del nombramiento de perfiles sin experiencia en áreas clave para la conectividad y seguridad vial.

El colapso de las vialidades no solo afecta a automovilistas y transportistas, sino que dificulta la economía, la logística de mercancías, y representa un riesgo permanente para quienes transitan por estas vías.