El Gobierno federal anunció una nueva estrategia de seguridad para Michoacán, que contempla “sellar” el estado con presencia militar y bloquear las rutas de entrada y salida de grupos delictivos como parte del denominado Plan Michoacán por la Justicia y la Paz. El anuncio ocurre en medio de un repunte de violencia y tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, el pasado 1 de noviembre.

“El objetivo es impedir que grupos delincuenciales entren o salgan de la entidad”, afirmó el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, durante la presentación en Palacio Nacional. La estrategia se basará en una intervención regionalizada, con funciones específicas para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.

Un despliegue reforzado

La Sedena informó que el estado contará con 10 mil 506 elementos, de los cuales mil 980 se incorporarán en las próximas horas. Además, se activará una fuerza de 4 mil 140 efectivos en zonas limítrofes, en coordinación con Colima, Jalisco, Querétaro, Guanajuato, Estado de México y Guerrero.

Entre los recursos asignados para la operación se incluyen:

  • Cinco helicópteros y un sistema aéreo no tripulado estratégico
  • 18 drones y 43 sistemas antidron
  • Tres vehículos desminadores
  • Mil 31 unidades militares terrestres

En regiones productoras de limón y aguacate —consideradas focos rojos por la extorsión— se desplegarán 860 y 820 elementos, respectivamente.

Acciones focalizadas

Las fuerzas federales buscarán desmantelar estructuras criminales mediante acciones contra extorsión, tráfico de drogas, laboratorios clandestinos y plantíos de enervantes. También se prevé la implementación de un “plan antibloqueo” para prevenir cierres de carreteras, así como operativos de investigación y detención.

“El objetivo es detener generadores de violencia y afectar sus capacidades económicas y operativas”, señaló Trevilla, quien aseguró que el despliegue se realizará con respeto a los derechos humanos y al uso racional de la fuerza.

Michoacán, un territorio disputado

La estrategia llega en un contexto de creciente tensión en la entidad, donde operan grupos criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación, Los Viagras, el Cártel de Zicuirán, el Cártel de Tepalcatepec y Los Blancos de Troya.

La Sedena llamó a la ciudadanía a proporcionar información de manera anónima. “Será atendida por mínima que parezca”, aseguró el titular de la dependencia.

El plan representa un nuevo intento por restablecer el orden en un estado que ha sido escenario recurrente de disputas armadas y crisis de seguridad a lo largo de los últimos años. Resta por ver si la estrategia de “blindaje” territorial logra contener la violencia donde otros esfuerzos han fracasado.