La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, afirmó que en la política actual “ya no cualquiera puede competir” y deslizó que, para aspirar a una candidatura, es necesario contar con “ser narco (…) tener mucho dinero o muy buenos padrinos”, en una declaración que revive cuestionamientos sobre el financiamiento y las redes de poder en los procesos electorales.

Durante su mensaje, la mandataria comparó las campañas actuales con las de antes, al asegurar que en otros tiempos bastaban “un cuadernito y un lapicito” como propaganda, lo que permitía competir incluso sin grandes recursos. Sin embargo, sostuvo que hoy el escenario es distinto y más restrictivo para quienes buscan contender.

Casi que tienes que ser narco, tener muchos padrinos”, expresó Sansores, al describir lo que, a su juicio, enfrentan quienes aspiran a cargos de elección. La frase, además de polémica, pone en entredicho los principios de equidad electoral y deja entrever la influencia de factores ajenos a la legalidad.

La gobernadora insistió en que el factor económico y las conexiones políticas pesan más que la popularidad, al señalar que “ya no puede ser el más popular” quien llegue a una candidatura, sino quien cuente con respaldo financiero o político suficiente.

Sus declaraciones contrastan con el discurso de austeridad y combate a la corrupción que ha enarbolado el movimiento al que pertenece, y abren dudas sobre la congruencia entre la narrativa oficial y la práctica política que describe.

En un contexto donde el financiamiento electoral ha sido foco de vigilancia, las palabras de Sansores colocan nuevamente sobre la mesa la discusión sobre la dependencia de “padrinos políticos” y el acceso desigual a las candidaturas en México.