Una investigación reveló que una empresa contratista del Gobierno federal durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador transfirió al menos 65.8 millones de pesos a una red de empresas fantasma vinculadas al Partido del Trabajo (PT), lo que abre nuevas interrogantes sobre el uso de recursos públicos y su posible desvío hacia fines políticos.

De acuerdo con el informe de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, la empresa Grupo Tecno, beneficiada con contratos millonarios, realizó transferencias a compañías administradas por César Adrián Gamboa Montejo, señalado como operador financiero del PT en Quintana Roo. Estas operaciones habrían estado ligadas a campañas políticas, incluyendo las de la actual gobernadora Mara Lezama y la presidenta Claudia Sheinbaum.

El reportaje detalla que en julio de 2020, Grupo Tecno obtuvo un contrato con la Secretaría de Relaciones Exteriores, entonces encabezada por Marcelo Ebrard, por un monto de 3 mil 800 millones de pesos para la producción de pasaportes entre 2021 y 2026. Apenas meses después, la empresa comenzó a dispersar recursos a 10 compañías catalogadas como fachada por el SAT, integradas en una red que llegó a abarcar hasta 40 firmas.

La estructura operaba con prestanombres, entre ellos choferes, becarios, secretarias y empleados de una notaría en Quintana Roo, además de personas de zonas marginadas en Nuevo León que, según testimonios, desconocían haber sido registradas como accionistas.

Estas irregularidades apuntan a un esquema de suplantación de identidad y simulación empresarial, utilizado presuntamente para mover recursos sin dejar rastro claro.

A pesar de su limitada estructura, apenas 19 empleados y una nómina anual de 600 mil pesos, Grupo Tecno logró contratos no solo con la Cancillería, sino también con dependencias como Pemex, el ISSSTE, el INE y la Secretaría de Salud. El caso vuelve a colocar bajo la lupa la relación entre contratistas gubernamentales y financiamiento político, en un momento en que la transparencia y la rendición de cuentas se mantienen como temas centrales en la agenda pública.