Editor Proyecto
marzo 13, 2025
En el Gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador se multiplicó la cantidad de fosas clandestinas localizadas en todo el país. Tan sólo en cuatro años y cinco meses, de 2018 al 2023, se documentaron dos mil 863, mientras que en los dos sexenios, durante 12años, se registró el hallazgo de dos mil 835.
Durante los primeros cuatro años y cinco meses de la administración pasada fueron descubiertos 13 predios de este tipo cada semana.
La información se desprende de los propios datos del Gobierno federal a través de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), el fenómeno de las fosas clandestinas y crematorios del crimen organizado se distribuyó en todo el país.
La mayoría de las fosas se concentran en los estados del noroeste y del centro-oeste de la República Mexicana, además de la región del Golfo de México.
La información de la que da cuenta la CNB está conformada con los datos que proporcionan desde el 2006 las procuradurías o fiscalías generales de los estados y la Fiscalía General de la República (FGR).
Dichos datos se establecen a partir de un mayor fortalecimiento de las tareas de búsqueda de personas desde el ámbito oficial, con la reciente creación de comisiones locales y la Nacional de Búsqueda en el 2017, pero también desde el lado de la sociedad civil, con el surgimiento de organizaciones abocadas a estas tareas, las cuales realizan una labor que, en sus propias palabras, deberían cumplir las autoridades a las que este fenómeno ha rebasado.
Acerca del modus con el que opera la delincuencia organizada para deshacerse de grupos rivales, el investigador y coordinador del proyecto Desaparición Forzada en México y América Latina en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Édgar Chávez Hernández, señaló que las fosas y crematorios, como el recientemente hallado en Teuchitlán, Jalisco, no representan un fenómeno delincuencial nuevo.
Planteó que acciones como las de los crematorios clandestinos, las fosas o la disolución en ácido, representan una doble práctica de desaparición, en donde la primera es la pérdida del rastro de una persona ante su entorno, como la familia, y la segunda es el borrado de cualquier rastro de su vida.