Durante más de tres décadas, la familia Bermúdez Requena consolidó un entramado empresarial con ramificaciones en sectores como la construcción, el petróleo, la minería y hasta los videojuegos. Detrás de este conglomerado, según documentos públicos y reportes de inteligencia militar, se encuentra Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y hoy buscado por la Interpol, señalado como presunto líder del cártel de La Barredora.

En este proceso de expansión empresarial, un actor clave fue Adán Augusto López Hernández, actual coordinador de los senadores de Morena, exsecretario de Gobernación y exgobernador de Tabasco. La Notaría 27 de Villahermosa, a su cargo durante años, fue pieza fundamental en la formalización de al menos cinco empresas del clan Bermúdez, así como en la legalización de movimientos internos de accionistas y otorgamientos de poderes.

Una revisión a los documentos notariales revela que la familia del “Comandante H”, como identifican a Hernán Bermúdez en reportes militares, utilizó la notaría de López Hernández para registrar compañías como Rager de Tabasco, Desarrollo Empresarial Tulija, Grupo Industrial Samaria y Promotora de Inversiones y Promociones, vinculadas a contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex), casas de apuestas y constructoras.

Un emporio familiar con rostro empresarial

El crecimiento de este “edén” empresarial inició en 1985, con la fundación de la constructora Rager S.A. en la Ciudad de México. Desde entonces, los hermanos Bermúdez –Humberto, Elba Guadalupe, Eduardo y el propio Hernán– participaron directa o indirectamente en al menos 28 empresas. Para blindar sus movimientos, recurrieron a una estructura tipo matrioska, con sociedades encimadas unas dentro de otras, dificultando el rastreo de los verdaderos propietarios.

Los Bermúdez también utilizaron a prestanombres y personas de confianza como apoderados legales, mientras que otras figuras, como la esposa de Humberto Bermúdez, aparecían como accionistas en momentos estratégicos.

En 2001, Humberto acudió ante su amigo de juventud, Adán Augusto López, para ser ratificado como apoderado legal de Rager de Tabasco. Años después, en 2006, nuevamente recurrió al notario para ampliar el objeto social de esta empresa y permitir su participación en el sector petrolero y de residuos peligrosos. Para entonces, ya figuraban como contratistas de Pemex, ganando licitaciones junto a empresas como Tradeco.

Nexos con el Tren Maya y presunto huachicoleo

La red empresarial de los Bermúdez también tuvo vínculos con el proyecto del Tren Maya. Raúl Bermúdez Arreola, sobrino del clan y exdirector del Centro Integralmente Planeado de Fonatur, fue destituido en 2021 tras revelarse que rentaba una propiedad oficial a turistas en Cancún. A la par, documentos del Centro Regional de Fusión de Inteligencia (Cerfi) indican que La Barredora pretendía abastecer con diésel robado a las constructoras del Tren Maya.

Las conversaciones interceptadas por autoridades detallan que operadores del cártel ofrecían 180 mil litros semanales de diésel robado “sin factura”, y que incluso se mencionaba la participación de funcionarios para facilitar la operación.

Raúl Bermúdez también aparece como socio fundador de Gravera Río Puxcatlán y Constructora Tulija, ambas registradas ante la Notaría 27 de Villahermosa. En 2011 fundó una tercera empresa, Construcciones y Arrendadora del Atlántico, también dedicada al transporte de materiales mineros, con el respaldo notarial de López Hernández.

Los 4 amigos y una historia compartida

Durante el sexenio del gobernador Manuel Gurría en Tabasco, Hernán Bermúdez y Adán Augusto coincidieron como funcionarios estatales. Junto a Jaime Lastra Bastar, hoy diputado federal por Morena, y otro operador local, se les conocía como “Los 4 Amigos”. Según el archivo conocido como Guacamaya Leaks, desde 2019 los hermanos Bermúdez ya figuraban como distribuidores de cocaína en centros nocturnos de Tabasco.

Las empresas del clan continúan operando, muchas de ellas con presencia en la industria petrolera y minera. Mientras tanto, Adán Augusto López ha guardado silencio sobre su papel como notario en la consolidación de este grupo empresarial.

En medio de las investigaciones por narcotráfico, huachicoleo y corrupción, el nombre del exgobernador de Tabasco reaparece como una figura clave en la legalización de los negocios del “Comandante H”, hoy prófugo de la justicia internacional.