La Auditoría Superior de la Federación (ASF) profundiza en una investigación sobre posibles irregularidades en contratos de medicamentos y servicios médicos en Morelos durante el Gobierno del hoy diputado Cuauhtémoc Blanco. Un año después de la auditoría inicial, Servicios de Salud de Morelos no logró acreditar la distribución de medicamentos, la reparación de equipo médico ni el servicio de anestesia en hospitales durante 2023.

De acuerdo con el informe publicado en 2025, la ASF revisó contratos otorgados por la dependencia estatal, visitó almacenes hospitalarios, entrevistó personal y analizó documentos oficiales. El resultado: incumplimientos en al menos cinco contratos relacionados con medicinas y servicios médicos, pese a que el Gobierno estatal pagó alrededor de 323 millones de pesos a las empresas proveedoras.

La investigación detectó que los contratos fueron otorgados a una red de tres empresas, Santek Health, Comercializadora Manhos y C&M Distribuidora de Medicamentos y Material de Curación, que comparten integrantes y que comenzaron a recibir contratos pocos meses después de haber sido constituidas.

Tres de sus integrantes tuvieron relación con Farmacéutica Medikamenta, empresa propiedad de Joan Christian Carmona Barón, empresario y consejero de Morena en Morelos. Carmona Barón es además primo de Héctor Barón Olivares, quien como titular de Servicios de Salud de Morelos firmó 11 de los 20 contratos otorgados a esta red empresarial.

Ante cuestionamientos en la Cámara de Diputados, el legislador Cuauhtémoc Blanco evitó responder sobre el caso. “Que lo investiguen, es gente de Morelos”, dijo brevemente al ser abordado por la prensa.

Ahora, la Dirección General de Investigación y Responsabilidades de la ASF analiza cinco pliegos de observaciones relacionados con estos contratos. Este proceso podría derivar en denuncias administrativas o incluso penales ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa o la Fiscalía General de la República, al tratarse de recursos públicos.

Las empresas investigadas debían proveer medicamentos especializados, reparar equipo médico y ofrecer servicios integrales de anestesia en hospitales del estado. Sin embargo, la auditoría concluyó que los servicios no se cumplieron en su totalidad, lo que afectó a 238 hospitales y clínicas de Morelos.

Según el reporte, esta situación provocó falta de medicamentos para pacientes con cáncer, diabetes o hipertensión, además de limitaciones en cirugías por la ausencia del servicio de anestesia y equipos médicos sin reparar.

En conjunto, la red empresarial obtuvo al menos 20 contratos por hasta 1,161 millones de pesos, pese a que las compañías tenían menos de un año de haber sido creadas. La ASF también detectó posibles simulaciones de competencia en licitaciones y adjudicaciones por servicios que no estaban contemplados en el objeto social de las empresas.

El caso se suma a otros señalamientos de irregularidades detectados al cierre del Gobierno de Cuauhtémoc Blanco en agosto de 2024, en áreas como seguridad, economía y obra pública, según revisiones posteriores realizadas por la actual administración estatal.