Especialistas y consejeros electorales lanzaron un llamado urgente a las autoridades para que la reforma electoral en curso evite que en 2027 se repitan los errores, omisiones y presuntas trampas observadas en la reciente elección judicial.
Jaime Rivera, consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), advirtió que la situación podría agravarse en los próximos dos años, pues en 2027 no sólo se renovarán 850 juzgadores federales, sino también la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y habrá elecciones locales en 30 entidades, entre diputaciones y ayuntamientos.
«Es imposible que salga bien,« sentenció Rivera, mostrando preocupación por la complejidad y volumen electoral.
Por su parte, Arturo Espinosa, director del Laboratorio Electoral, cuestionó la vigencia de la democracia en un escenario donde las reglas no están claras ni definidas con transparencia, lo que pone en riesgo la confianza ciudadana.
Jorge Alcocer, ex representante de la izquierda en la Comisión Federal Electoral de 1988, llamó a evaluar si la iniciativa presentada por la Presidenta considera la experiencia de recientes ilegalidades electorales, para evitar repetir fallas que dañan la credibilidad del sistema.
Con el reloj en cuenta regresiva, el debate sobre la reforma electoral se torna cada vez más intenso, mientras la sociedad exige garantías para procesos libres, equitativos y confiables.