Por Andrés Gómez
La disputa por Guadalajara dentro de Morena ya comenzó y, con ella, también los primeros golpes políticos.
Carlos Lomelí hizo público su interés por competir por la candidatura de Morena a Guadalajara y, días después, apareció junto a Claudia Delgadillo en un video para respaldar públicamente ese proyecto.
Al mismo tiempo, Itzul Barrera, otro de los perfiles que se han mencionado para la contienda, comenzó a ser objeto de una ofensiva mediática.
La acusación que se intenta instalar es contundente: que Itzul Barrera dijo que “la visa es un derecho humano”.
El problema es sencillo: ¿dónde está la declaración?
Hasta ahora no aparece un video, entrevista, publicación o registro público que permita acreditar que la diputada pronunció esa frase.
Lo que sí existe es el antecedente de 2025, cuando Barrera defendió a Melissa Cornejo durante la polémica por una publicación relacionada con Estados Unidos y su visa.
Pero defender el derecho de una persona a expresarse en sus redes sociales no equivale a afirmar que una visa sea un derecho humano.
Entonces, la pregunta deja de ser solamente qué dijo Itzul.
La pregunta es quién está construyendo esta narrativa y por qué aparece precisamente ahora.
La carrera por Guadalajara ya está en marcha. Lomelí levantó la mano, Itzul también ha manifestado interés y otros perfiles comienzan a moverse.
En política, las coincidencias de tiempo importan.
No sería responsable afirmar, sin pruebas, que Carlos Lomelí o Claudia Delgadillo están detrás de esta campaña. Pero sí resulta legítimo preguntar a quién beneficia políticamente que una de las posibles contendientes sea golpeada justo cuando comienza a definirse la sucesión de Guadalajara.
Porque la guerra sucia no siempre necesita inventar una historia completa.
A veces basta con tomar un episodio real, quitarle contexto, agregarle una frase y repetirla hasta convertirla en verdad.
Si Itzul dijo que la visa es un derecho humano, que aparezca el video.
Si no existe, entonces la discusión debería ser otra:
¿Quién puso esa frase en circulación y qué intereses políticos hay detrás?
Porque quizá la guerra no está en Washington.
Está en Guadalajara.