A partir del 24 de abril, cada litro de gasolina y diésel que se venda en México deberá dejar un rastro digital obligatorio. El Gobierno federal puso en marcha un nuevo “candado” fiscal con el que busca cerrar el paso al huachicol y al contrabando técnico de combustibles.

La medida consiste en la incorporación del llamado Complemento Concepto para la facturación de Hidrocarburos y Petrolíferos dentro del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI). En términos simples: sin este requisito, ninguna estación de servicio o empresa podrá emitir facturas, y por lo tanto, tampoco vender legalmente.

El mecanismo fue desarrollado de forma conjunta por el Servicio de Administración Tributaria, la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Energía y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones.

Con este nuevo complemento, cada operación deberá incluir información detallada sobre el origen, traslado y venta del combustible. La intención es que las autoridades puedan seguir la ruta del producto desde su ingreso al país o producción, hasta su venta al consumidor final.

El Gobierno, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sostiene que esto dará certeza a los ciudadanos sobre la procedencia legal del combustible que compran.

La disposición será obligatoria para todos los establecimientos que vendan gasolina regular, premium o diésel. Entre los requisitos clave:

  • Contar con un permiso vigente ante la Comisión Nacional de Energía.
  • Incorporar el nuevo complemento en cada factura emitida.
  • Mantener actualizada su situación fiscal y regulatoria.

Quienes no cumplan quedarán fuera del mercado formal: sin factura válida, no podrán operar legalmente.

El objetivo de fondo es cerrar espacios al robo de combustible, conocido como huachicol, y al contrabando técnico, prácticas que han afectado tanto la seguridad como las finanzas públicas.

Además del impacto en el combate a la ilegalidad, el Gobierno prevé un aumento en la recaudación, al garantizar que cada litro vendido pague los impuestos correspondientes.

En paralelo, se habilitó un portal oficial para que los permisionarios regularicen su situación y eviten sanciones antes de la entrada en vigor de la medida.

Con este nuevo control, la apuesta es clara: que el mercado de combustibles opere bajo reglas más estrictas, donde cada venta quede registrada y cualquier irregularidad pueda detectarse en tiempo real.