El periodista Óscar Merino Ruiz fue atacado a balazos la noche del lunes en Santiago Pinotepa Nacional, un hecho que reactivó las alertas sobre las condiciones de riesgo en las que se ejerce el periodismo en el país.
De acuerdo con reportes preliminares, el comunicador de 29 años recibió múltiples impactos de arma de fuego mientras se encontraba en la calle 5 Poniente, en el barrio El Calvario. Tras la agresión, fue trasladado de emergencia a una clínica particular, donde permanece en estado grave.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre el móvil del ataque ni han reportado personas detenidas.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, confirmó que su administración dará seguimiento al caso y condenó la agresión. “No podemos permitir que se calle la voz de un comunicador”, afirmó, al tiempo que instruyó a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca a realizar una investigación a fondo.
La agresión fue condenada por el Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores A.C., capítulo Oaxaca, que calificó el ataque como directo contra la labor informativa y advirtió que se inscribe en un contexto de violencia persistente contra la prensa.
En un posicionamiento, el organismo exigió a las autoridades una indagatoria pronta, exhaustiva y transparente que permita identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. Asimismo, demandó medidas de protección para el periodista y su familia.
El gremio también urgió a los distintos niveles de gobierno a generar condiciones reales de seguridad para el ejercicio periodístico en Oaxaca, una entidad donde comunicadores han denunciado de forma reiterada amenazas, agresiones y falta de garantías para desempeñar su labor.
El atentado contra Merino Ruiz se suma a una serie de agresiones contra periodistas en el país, en un escenario que mantiene a México entre los lugares más peligrosos para ejercer esta profesión fuera de contextos de guerra.
