Luego del incendio que dejó cinco personas fallecidas en la Refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a Petróleos Mexicanos (Pemex) apoyar la reubicación de dos planteles educativos cercanos al complejo, una exigencia sostenida por familias desde hace al menos siete años.

Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria respondió a los reclamos de organizaciones civiles y padres de familia del preescolar “Agustín Melgar” y la primaria “Abías Domínguez Alejandro”, ubicados en las inmediaciones de la Refinería Olmeca.

Sheinbaum explicó que, aunque los dictámenes técnicos descartan riesgos estructurales para ambos planteles, solicitó a Pemex intervenir para facilitar su traslado. “Los padres y madres de familia mantienen una preocupación constante por la cercanía con la refinería, por lo que se analiza cómo apoyar la reubicación, aun cuando no exista un riesgo determinado”, señaló.

El incendio ocurrió la mañana del martes en la zona exterior del complejo, en dirección al puerto y hacia la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona). Debido a la magnitud del siniestro y la pérdida de vidas, la Fiscalía General de la República inició las investigaciones correspondientes para determinar las causas.

De acuerdo con versiones preliminares, las intensas lluvias habrían provocado un derrame en cárcamos de hidrocarburos, lo que derivó en el incendio tras una posible ignición posterior. No obstante, serán los peritajes oficiales los que confirmen el origen del siniestro.

La presidenta detalló que de las cinco víctimas mortales, solo una era trabajadora de Pemex, mientras que las otras cuatro pertenecían a una empresa contratista. Añadió que la petrolera mantiene presencia en la zona para brindar apoyo a las familias afectadas y aseguró que la refinería continúa operando con normalidad, sin daños estructurales.

El incidente reactivó la preocupación de organizaciones civiles, que advirtieron que este tipo de eventos evidencian los riesgos de habitar o estudiar en las inmediaciones de infraestructura energética. En un posicionamiento, señalaron que la cercanía de los planteles a escasos metros del complejo, representa un peligro constante para cientos de niñas y niños.

Las agrupaciones urgieron a las autoridades federales a concretar la reubicación antes de que la refinería alcance su operación plena, y denunciaron la falta de respuesta institucional a solicitudes previas.

Desde hace años, madres y padres de familia han documentado afectaciones a la salud de los menores, como dolores de cabeza, vómito, sangrado nasal y problemas respiratorios, los cuales atribuyen a la operación de la planta.

A pesar de que el proyecto contemplaba el traslado de los planteles antes del arranque de la refinería, promesa realizada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, hasta ahora no se ha concretado una solución definitiva. El incendio, ocurrido a primera hora del martes y que tardó varias horas en ser controlado, volvió a colocar el tema en el centro del debate público.