La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum avanzó este martes en comisiones de la Cámara de Diputados, aunque lo hizo sin el respaldo de dos de sus aliados legislativos: el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). El dictamen fue aprobado con 45 votos a favor de Morena y 39 en contra, luego de que ambas fuerzas se sumaran a la oposición para apartarse de la propuesta.
El documento pudo superar esta etapa gracias a la mayoría simple que mantiene Morena en las comisiones, pero su destino en el pleno es incierto. La iniciativa será discutida y votada este miércoles en una sesión donde solo los coordinadores parlamentarios fijarán postura antes de la votación, en un debate previamente pactado entre las bancadas.
El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, admitió que la reforma podría ser rechazada en el pleno, ya que su bancada no cuenta con los votos suficientes para alcanzar la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución. Sin el respaldo del PT y el PVEM, Morena dispone de apenas 253 votos, lejos de los 334 requeridos para aprobar el cambio constitucional.

Desde el PT, el diputado Pedro Vázquez González reconoció que desmarcarse de la iniciativa presidencial no fue una decisión sencilla, pero defendió la postura de su partido. El legislador denunció un “linchamiento mediático” contra su bancada y aseguró que el PT busca garantizar que las minorías y sectores desprotegidos mantengan representación en el sistema político.
En una línea similar, el diputado Ricardo Astudillo Suárez, del PVEM, señaló que comparten el objetivo de fortalecer la democracia y la participación ciudadana, pero consideró que la propuesta puede mejorarse para garantizar condiciones de igualdad en la competencia electoral. Aun así, reiteró el respaldo de su partido al proyecto político de la presidenta.
Durante la discusión, la oposición arremetió contra la reforma, a la que calificó como “un bodrio” y “una porquería” que atenta contra la democracia, mientras que legisladores de Morena, como Guadalupe Morales Rubio, defendieron que el dictamen responde a la exigencia ciudadana de transformar el sistema electoral. “Nos vemos en el Plan B”, advirtió la legisladora, dejando abierta la puerta a nuevas iniciativas si la reforma fracasa en el pleno.