La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres Guadarrama, aseguró que la actual integración del máximo tribunal del país enfrenta una carga de trabajo sin precedentes, pese a contar con 17% menos presupuesto, y rechazó que los ministros se distingan por gastos excesivos y no por su desempeño.
“Cada ministro ahora tiene el doble de trabajo que los ministros anteriores”, afirmó Batres Guadarrama al subrayar que el pleno de la Corte pasó de resolver sesiones con tres asuntos a discutir hasta 54 casos, todos en sesiones públicas.
En entrevista, la llamada “Ministra del Pueblo” explicó que la reducción presupuestal ha obligado a redoblar esfuerzos. “Ni siquiera hemos empezado a gastar, y aun así estamos sacando adelante el trabajo. Somos una Corte muy trabajadora y debemos ser más eficientes que la anterior”, sostuvo.
Más asuntos, y más debate público
Batres destacó que, a diferencia de etapas previas, ahora 100% de los asuntos se resuelven en sesiones públicas, cuando antes sólo 5% se discutía en el pleno y el resto se decidía en salas sin mayor visibilidad.
“No estamos actuando ni concertando posiciones. Tenemos una discusión amplia, libre y en tiempo real. Todo puede verse en el canal Plural TV”, señaló. Para la ministra, esta apertura refleja un compromiso con la transparencia y con los asuntos que impactan directamente a la ciudadanía.
Sobre la posibilidad de reabrir casos ya juzgados, Batres aclaró que no busca revisar expedientes concluidos de manera general, pero defendió que subsista la figura de la cosa juzgada fraudulenta.
“Me interesa que se puedan reabrir los casos fraudulentos, cuando se compruebe que hubo pruebas falsas o sentencias irregulares. Es un asunto de justicia”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó resoluciones que obligan a la CFE a pagar miles de millones de pesos en conceptos que legalmente no corresponden. “Eso es fraudulento. Ningún organismo público paga predial”, recalcó.
En ese sentido, insistió en que la Corte debe dejar de ser un tribunal fiscal y consolidarse como el máximo garante de los derechos de las personas, sin tolerar sentencias obtenidas mediante irregularidades.

Defensa ante señalamientos políticos
Cuestionada sobre la percepción de que la nueva Corte mantiene un marcador de 7-0 a favor de la llamada 4T, Batres calificó el señalamiento como injusto. “Nunca se hizo ese ejercicio cuando fallaban a favor del PRI o del PAN. Si lo hicieran, encontrarían miles de resoluciones”, respondió.
Añadió que el incremento de decisiones en acciones de inconstitucionalidad se debe, en parte, a que en los últimos años se han multiplicado las demandas de este tipo.
Respecto a la controversia por un supuesto contrato para realizar su retrato al óleo, la ministra negó cualquier pago o solicitud. “Soy la única ministra que no tiene retrato. No existe eso de disponer de recursos públicos para un asunto personal”, aseguró.
A un mes de intensos debates y resoluciones clave, Batres Guadarrama defendió el desempeño del máximo tribunal: más trabajo, menos recursos y mayor exposición pública, como parte de una nueva etapa de la Suprema Corte.