Educadores comunitarios del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) iniciaron este lunes 12 de enero de 2026 un paro nacional de labores para denunciar las condiciones de precariedad laboral en las que desempeñan su trabajo y exigir un incremento salarial acorde con el costo de vida actual.
La movilización se registra en diversas entidades del país y es encabezada por figuras educativas comunitarias que atienden a niñas y niños en zonas rurales, indígenas y de alta marginación, donde el CONAFE representa, en muchos casos, la única presencia del sistema educativo nacional.
Durante las protestas, los educadores denunciaron una brecha significativa en los apoyos gubernamentales destinados a programas federales. Mientras los beneficiarios del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” reciben 9 mil 582 pesos mensuales, monto que aumentó a partir de enero de 2026, los educadores del CONAFE perciben ingresos que oscilan entre los 3 mil y 5 mil pesos al mes.
“La diferencia es injustificable, sobre todo cuando nuestra labor implica responsabilidad directa sobre la educación básica”, señalaron algunos de los manifestantes.
A esta situación se suma el pago de un aguinaldo de apenas 900 pesos, una cantidad que, de acuerdo con los docentes, no ha sido actualizada en años y resulta insuficiente para cubrir necesidades básicas, lo que agrava la inestabilidad económica del sector.

Los educadores comunitarios subrayaron que su trabajo se realiza en comunidades de difícil acceso, muchas de ellas ubicadas en regiones con altos índices de pobreza y violencia, lo que implica riesgos constantes durante los traslados y la permanencia en las localidades.
A pesar de ello, denunciaron la ausencia de prestaciones básicas de ley, así como:
- Falta de seguridad social
- Bonos pendientes de pago
- Insuficiencia de recursos para transporte
- Carencia de materiales didácticos adecuados
Estas condiciones, afirmaron, constituyen una forma de violencia laboral institucional, al exigirles resultados educativos sin garantizarles derechos mínimos como trabajadores.
“Sin figuras educativas no hay CONAFE”, se lee en las pancartas colocadas durante las manifestaciones. Los docentes advirtieron que, de no atenderse sus demandas, millones de niñas y niños en comunidades marginadas podrían quedarse sin acceso a la educación básica, ya que el modelo del CONAFE depende directamente de su labor.
El paro, señalaron, no busca afectar a las comunidades, sino visibilizar una problemática histórica que ha sido ignorada por sucesivas administraciones.
Los educadores hicieron un llamado urgente a las autoridades federales y educativas para abrir una mesa de diálogo que permita avanzar hacia la dignificación del trabajo comunitario, así como a la ciudadanía para respaldar su lucha.
“Educar en condiciones precarias también es una forma de abandono del Estado”, advirtieron.
Hasta el cierre de esta edición, la Secretaría de Educación Pública no había emitido una postura oficial sobre el paro nacional, mientras las movilizaciones continúan en distintos puntos del país.