A más de un año de haber iniciado operaciones formales, la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, no ha logrado consolidarse como el complejo de 300 mil barriles diarios que el Gobierno federal y Morena han presentado como uno de los principales emblemas de la política energética. Los propios registros de Petróleos Mexicanos (Pemex) muestran que el desempeño real del proyecto sigue por debajo de su capacidad máxima y con una operación irregular.
De acuerdo con la Base de Datos Institucional de Pemex, en noviembre de 2025, el último mes con cifras oficiales disponibles, Dos Bocas procesó 206 mil 808 barriles diarios de petróleo crudo y produjo 180 mil 609 barriles diarios de petrolíferos. Esto equivale a apenas 60.8% de su capacidad de procesamiento y 53.1% de su capacidad productiva, muy lejos de los 300 mil barriles diarios que se han mencionado de forma reiterada desde el ámbito político.
El contraste se vuelve más evidente frente a la narrativa difundida en redes sociales por Morena, donde se asegura que la coquizadora de la refinería opera al 100%. Para alcanzar ese nivel, Pemex había informado que Dos Bocas debía llegar a una producción diaria de 340 mil barriles a partir de agosto de 2024, una meta que, hasta ahora, no se ha reflejado en los reportes oficiales. Desde entonces, la cifra más alta registrada ha sido de poco más de 206 mil barriles diarios de crudo procesado.
Cifras que no cuadran
El 4 de enero pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la refinería producía 320 mil barriles diarios de petrolíferos. Sin embargo, los datos de Pemex correspondientes a noviembre contradicen esa declaración. Incluso dentro del Sistema Nacional de Refinación, Dos Bocas se ubicó por debajo de complejos como Salina Cruz, en Oaxaca, y Tula, en Hidalgo, en volumen de elaboración de petrolíferos.
Algo similar ocurrió con las declaraciones del director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, quien sostuvo que las siete refinerías del país habían superado una producción conjunta de 1.4 millones de barriles diarios. En los hechos, la elaboración total reportada en noviembre fue de 1 millón 132 mil 661 barriles diarios, considerando Cadereyta, Ciudad Madero, Dos Bocas, Minatitlán, Salamanca, Salina Cruz y Tula.

El desempeño de Dos Bocas a lo largo de 2024 y 2025 muestra una curva irregular. El 10 de octubre de 2024, Sheinbaum aseguró que la refinería operaba al 80% de su capacidad y que avanzaba hacia el 100%. No obstante, en ese mismo mes, la Base de Datos Institucional no reportó procesamiento de crudo y apenas registró la elaboración de 33 mil 213 barriles diarios de petrolíferos, es decir, menos del 10% de su capacidad máxima.
Desde enero de 2025, la refinería no ha logrado superar los 200 mil barriles diarios de producción de petrolíferos. Su mejor mes fue septiembre, con 192 mil 459 barriles diarios, una cifra que sigue lejos de la meta oficial. Aun así, el 11 de diciembre la presidenta reiteró que Dos Bocas ya producía 300 mil barriles diarios, dato que hasta ahora no ha sido respaldado por los registros públicos de Pemex.
El reto pendiente
Más allá del debate político, los datos oficiales colocan a Dos Bocas en una fase aún de ajuste operativo, sin alcanzar la capacidad plena prometida desde su concepción. Para analistas del sector energético, la brecha entre el discurso y las cifras revela que el verdadero reto no es solo poner en marcha la infraestructura, sino sostener una operación estable, continua y transparente.
Mientras Pemex no publique los resultados definitivos de diciembre y los meses siguientes, la refinería Olmeca seguirá siendo un proyecto emblemático, pero también un caso donde la narrativa oficial avanza más rápido que los barriles que realmente salen de sus instalaciones.