La reducción de legisladores plurinominales, incluida en la reforma electoral que proyecta la presidenta Claudia Sheinbaum, podría mermar la representación de partidos minoritarios y fortalecer el dominio de Morena, advierten especialistas.

De acuerdo a un análisis hecho en el diario Animal Político, en México, los plurinominales, o de representación proporcional, buscan garantizar que las minorías políticas tengan presencia en el Congreso, al asignar curules y escaños con base en el porcentaje de votos obtenidos por cada partido a nivel nacional.

“Es una propuesta cómoda para el partido oficial. Morena es el que más se beneficia”, señala Leonardo Zúñiga Ayala, licenciado en Derecho por el ITAM.

El plan, que retoma parte de la iniciativa presentada por Andrés Manuel López Obrador en 2024, contempla eliminar 200 diputaciones y 64 senadurías plurinominales, dejando sólo 300 diputados y 64 senadores electos por mayoría relativa.

Menos pluralidad, más poder para la mayoría

Para Gustavo López Montiel, profesor del Tec de Monterrey, la representación proporcional ha sido clave para que fuerzas hoy en el poder, cuando eran oposición, pudieran acceder al Congreso. Reducirla significaría “sobrerrepresentar a la mayoría” y limitar el acceso de partidos pequeños.

Actualmente, Morena tiene 77 de sus 253 diputados y 13 de 67 senadores por la vía plurinominal. Sus aliados también dependen de este esquema: el PVEM obtuvo 18 de sus 62 diputados y el PT 13 de 49 gracias a la representación proporcional.

La presidenta defiende la reforma argumentando que los “pluris” no hacen campaña y son designados por las dirigencias partidistas. Propone un modelo de “primera minoría”, que otorgaría curules al segundo lugar en las elecciones. Sin embargo, López Montiel advierte que se trata de una narrativa para impulsar el cambio, y recuerda que en otros países existen listas abiertas que permiten a la ciudadanía elegir directamente a estos representantes.

Efectos en aliados y en el financiamiento
Aunque Sheinbaum descarta afectaciones a sus aliados, los expertos prevén que el cambio podría generar tensiones internas. “Morena puede ganar en solitario, pero el Verde y el PT no”, advierte Zúñiga.

Además, con la reducción del financiamiento a partidos incluida en la reforma, Morena seguiría recibiendo la mayor parte de los recursos públicos debido a su tamaño y estructura, por lo que su capacidad de movilización se vería apenas afectada.

“La pluralidad que nos dio la representación proporcional está en riesgo”, resume Zúñiga, quien advierte que, de aprobarse, la reforma consolidaría un esquema favorable para el partido en el poder.