27 de septiembre de 2026

Familias de los 43 de Ayotzinapa exigen a Sheinbaum el regreso del GIEI y los archivos militares

A doce años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, sus madres y padres volvieron al Zócalo de la Ciudad de México para exigir al gobierno de Claudia Sheinbaum el regreso de los expertos independientes del GIEI y la entrega de los más de 800 folios militares que un juez federal ya ordenó proporcionar.

Desde un templete con las fotografías de los estudiantes y con Palacio Nacional a sus espaldas, los familiares pidieron a quienes los escuchaban que grabaran un video y lo publicaran en redes sociales para reforzar sus dos demandas. «Por favor, ayúdenos a pedirlo por redes sociales, con un video. Ayúdenos. Ya estamos cansados, tenemos enfermedades crónicas», dijo don Mario César, padre de uno de los normalistas.

¿Cómo fue la movilización por los 12 años de Ayotzinapa?

La marcha comenzó a las 17:06 en Paseo de la Reforma y avanzó con contingentes de estudiantes y normalistas, una camioneta con perifoneo desde la que se lanzaban consignas y el llamado a mantener la movilización. A las 17:40, el contingente se detuvo en el antimonumento +43, donde nombraron a los estudiantes desaparecidos uno por uno; a cada nombre, los manifestantes respondieron a coro: «¡Presentación con vida!».

A las 19:20, los familiares entraron al Zócalo por la calle 5 de Mayo para el mitin. El abogado Isidoro Vicario Aguilar expuso que doce años de búsqueda también habían significado enfermedades y ocho padres de familia fallecidos sin ver justicia. «Respetamos y reconocemos los avances en las investigaciones del Estado, pero seguimos sin saber dónde están los 43. Y así llegamos hoy a los 12 años».

En el recorrido participaron también jóvenes vestidos de negro. No hubo incidentes violentos: policías de la ciudad acompañaron la movilización y permanecieron apostados en diferentes calles del Centro Histórico, sin intervenir.

¿Qué archivos militares reclaman las familias?

La exigencia llegó a este aniversario con un antecedente judicial reciente. El 19 de febrero de este año, el Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México resolvió un amparo promovido por las familias y ordenó entregar información de inteligencia militar de 2014.

Según el Centro Prodh, el juzgado identificó una brecha aproximada de 853 folios del Centro Regional de Fusión de Inteligencia, con sede en Iguala. La discontinuidad en los documentos, explicó la organización, fue considerada un indicio de que la información estaba en poder de las autoridades militares. En el templete, la señora Magdalena, madre de uno de los estudiantes, expresó lo que esperaba de esos papeles: «Que el Ejército entregue los más de 800 folios, porque ahí quizá esté la respuesta de dónde están nuestros hijos».

La demanda de los documentos estuvo ligada al regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Sus últimos integrantes, Ángela Buitrago y Carlos Martín Beristain, presentaron su sexto informe el 25 de julio de 2023 y concluyeron su mandato al finalizar ese mes, denunciando obstáculos para acceder a información militar. En ese informe, el grupo documentó que el Ejército contaba con información en tiempo real sobre los ataques y con comunicaciones relacionadas con el posible destino de los jóvenes.

Don Mario César defendió el trabajo de los expertos y reclamó a Sheinbaum que permitiera su regreso: «Le hemos exigido el regreso de los expertos del GIEI, porque ellos son serios, nadie ha podido desacreditar sus líneas de investigación ni informes».

¿Qué reclamos hubo contra los gobiernos?

Emiliano Navarrete, otro de los padres, cuestionó tanto al gobierno actual como al de Andrés Manuel López Obrador, a quien acusó de haber dado la espalda a las familias para proteger al Ejército. También denunció que el Estado había interpuesto recursos para evitar la entrega de los documentos militares.

Entre las lonas de la marcha había otros nombres y fotografías: familias de personas desaparecidas que caminaron junto a las de Ayotzinapa. Atanasio Piña sostenía la imagen de su hijo Yuristi, de 27 años, desaparecido el 30 de septiembre de 2024 y localizado sin vida el 7 de octubre de ese año. También estuvo Olín Vargas, cuyo hijo Hernando desapareció el 26 de noviembre de 2024 en el Ajusco, en la Ciudad de México, y hasta este sábado seguía sin saber nada de él. «Somos víctimas del crimen y de las omisiones del gobierno», denunció.

dolantogel