4 de octubre de 2026
Por lo menos desde febrero de 2019, la Secretaría de la Defensa Nacional sospechaba que Emilio Montero Pérez, entonces próximo a asumir la presidencia municipal de Juchitán, estaba vinculado con una banda dedicada al robo de hidrocarburo en San Blas Atempa, municipio encabezado entonces por el ahora senador morenista Antonino Morales Toledo.
Transcurrieron más de siete años y medio desde que la Sedena produjo un documento sobre Montero Pérez, con su historial, sus relaciones con la clase política oaxaqueña —incluyendo al actual gobernador Salomón Jara Cruz— y sus presuntos vínculos con la delincuencia organizada, pese a los cuales continuó su carrera hasta encabezar el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca.
Antonino Morales Toledo también aparece señalado en el documento de la Sedena, consultado por Proceso entre los millones de archivos del Ejército hackeados por el colectivo Guacamaya. El político fue secretario de Administración de Oaxaca en el sexenio de Jara Cruz y desde 2024 es senador por Morena, partido que le encargó presidir la Comisión Especial de Seguimiento e Impulso al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
¿Qué pasó con la investigación de la UIF?
Tanto Salomón Jara Cruz como Morena mantuvieron su confianza en el político istmeño pese a que la Unidad de Inteligencia Financiera congeló en 2020 sus cuentas bancarias, en el contexto de la investigación «Agave Azul», que tuvo como objetivos a mil 939 presuntos operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El 21 de agosto, el diario Reforma documentó que Morales tuvo como secretario particular en el Senado a José Antonio López Ríos, detenido en posesión de 500 mil pesos en efectivo y presunta gasolina robada. El hombre ahora funge como asesor en la Secretaría de Administración de Oaxaca.
¿Por qué renunció el director del IEEPO?
El 25 de septiembre, Emilio Montero renunció a su cargo al frente del IEEPO, apenas dos días después de la detención de Miguel Sánchez Altamirano, presidente municipal de Juchitán —quien asumió el cargo después de Montero—, acusado por la fiscalía local de estar vinculado con el grupo «Los Cromos», asociado al CJNG y dedicado a la extorsión, el narcomenudeo y el tráfico de personas.
Al día siguiente cayó John Kenny Moreno Segura, excomisionado de la policía municipal de Juchitán, por su supuesta vinculación con el mismo grupo, cuyos líderes serían Samuel Toledo Villalobos e Iván Sánchez Santiago. Tanto Montero Pérez como Sánchez Altamirano forman parte del Frente Único de Comunidades Oaxaqueñas, fundado hace nueve años por el ahora senador Morales Toledo.
Foto: Proceso