La trayectoria reciente de Altos Hornos de México (AHMSA) se caracteriza por una sucesión de crisis financieras y conflictos legales que se han extendido por más de tres décadas. Desde que el Grupo Acerero del Norte (GAN), encabezado por la familia Ancira, adquirió la compañía al Gobierno federal en 1991 por 145 millones de dólares, la operación de la planta siderúrgica en Monclova, Coahuila, ha enfrentado constantes sobresaltos operativos y administrativos.
El historial de la empresa incluye una suspensión de pagos iniciada en 1999 que se prolongó por 17 años debido a deudas acumuladas por mil 900 millones de dólares. Asimismo, sus propietarios han enfrentado procesos penales, destacando el caso de la venta de la planta de Agronitrogenados a Pemex en 2014, calificada como un fraude. Este incidente derivó en la detención y posterior encarcelamiento de Alonso Ancira en 2019, quien recuperó su libertad tras pactar una reparación del daño por 216.7 millones de dólares.
A finales de 2022, la falta de liquidez paralizó la producción de acero en AHMSA, lo que condujo a cortes de servicios básicos, concursos mercantiles y, finalmente, a una declaratoria formal de quiebra en noviembre de 2024. El proceso de liquidación para la venta de la empresa y su filial MINOSA continúa activo.
En la audiencia de subasta realizada el 25 de septiembre de 2026, se presentó una única oferta de mil 400 millones de dólares por parte del inversionista José Arturo Domínguez Arteaga. No obstante, el postor no acreditó el depósito de la garantía de seriedad por 56.4 millones de dólares ni la disponibilidad inmediata de los recursos, por lo que el juzgado concedió un plazo de 10 días hábiles para formalizar estos requisitos y concretar la transacción.